No olvides compartir ...

Por: Wiliam Gurnall

“La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo” (Jn. 14:27). Estaba preparando a sus discípulos para su partida, sabiendo que sería una dura prueba para la paz de ellos.

Es como si Cristo dijera: “Si la paz que recibís de mí consiste en lo mismo que la paz mundana (dinero, comodidad y felicidad carnal), tendréis toda la razón del mundo para lamentaros en mi funeral. ¡No!, podéis esperar problemas y persecución. Pero siempre estaréis seguros de que la paz que os dejo no reside en las propiedades, sino en los corazones.

Mi consuelo no estriba en oro y plata, sino en el perdón de pecados y la esperanza de gloria. La paz que os dará el Consolador, que viene de mí para morar en vosotros, durará más que todo el gozo del mundo”.

Para leer la biografía de William Gurnall, sigue ESTE ENLACE.

Foto de Ricardo Oliveira


Siga leyendo …


No olvides compartir ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× Recibe nuestros artículos