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Por: Gary Chapman.

Este artículo forma parte de la serie «Devocionales para matrimonios«

A donde tú vayas, yo iré; dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán. RUT 1:16-17

¿Es el matrimonio un contrato, o un pacto? Es ambos, pero el énfasis está en el pacto. ¿Por qué? Porque la mayoría de los contratos tienen una vigencia limitada de tiempo; por ejemplo, un contrato de arrendamiento por tres años.

Lamentablemente, mucha gente entra en el matrimonio con una mentalidad de contrato, pensando: Si no funciona, nos divorciamos. En consecuencia, algunas investigaciones indican que la mitad de los matrimonios termina al cabo de dos años.

Por otro lado, los pactos se proponen como permanentes, como puede verse en muchos lugares de la Biblia. Dios hizo un pacto con Noé que extendió a “todas las generaciones futuras” (ver Génesis 9). Lo mismo hizo con Abraham (ver Génesis 17). Los pactos entre dos seres humanos también se consideraban permanentes. Por ejemplo, Rut le dijo a su suegra viuda, Noemí, que iría con ella adondequiera que fuera, adoptando su cultura y su religión hasta la muerte. Esa hermosa declaración de compromiso es la expresión de un matrimonio de pacto. De hecho, es similar a lo que se dice en la mayoría de las ceremonias de bodas: “En las buenas y en las malas, en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe.”

El matrimonio cristiano se concibe como un pacto para toda la vida. Es este compromiso con el matrimonio lo que nos ayuda a atravesar los momentos difíciles de la vida. Si tenemos una mentalidad de contrato, nos escaparemos cuando las cosas se pongan difíciles. Quizás sea hora de que se recuerde a sí mismo que está comprometido con un matrimonio de pacto.

Señor Dios, estoy maravillado de que hayas entrado en pactos permanentes con seres humanos pecadores. Tú dejaste en claro que el matrimonio también debe ser un pacto permanente. Cuando mi cónyuge y yo estamos frustrados con nuestra relación, por favor recuérdanos nuestro compromiso. Que sea un estímulo y una alegría para nosotros.

*Gary Chapman, Está casado con Karolyn J.Chapman y tiene dos hijos adultos. Se licenció en el Moody Bible Institute en artes, y tiene una licenciatura en antropología por la Wheaton College. 

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