No olvides compartir ...

Por: Thomas Watson.

Este artículo forma parte de la serie: Todo obra para bien.

La bondad de Dios es un medio para hacernos buenos. «La bondad de Dios lleva al arrepentimiento» (Romanos 2:4). La bondad de Dios es un rayo de sol espiritual para derretir el corazón hasta las lágrimas. «Oh», dice el alma, «¿ha sido Dios tan bueno conmigo? ¿Me ha librado tanto tiempo del infierno, y voy a contristar más a Su Espíritu? ¿Pecaré contra la bondad de Dios?».

La bondad de Dios obra para bien, ya que propicia todas las bendiciones; los favores que recibimos son los arroyos de plata que fluyen de la fuente de la bondad de Dios. Este atributo divino de la bondad produce dos clases de bendiciones: bendiciones comunes, de las que todos participan-tanto los malos como los buenos, siendo un dulce rocío que cae tanto sobre el cardo como sobre la rosa; y bendiciones supremas, de las cuales solo los piadosos son partícipes. «El que nos corona de misericordias» (Salmo 103:4). Así, los benditos atributos de Dios obran para bien de los santos.

Fragmentos tomados del libro «Todo para bien» de Thomas Watson, puedes adquirir este libro HACIENDO CLIC AQUÍ

*Thomas Watson. Predicador Puritano inglés, del que se ignora su genealogía y la fecha de su nacimiento. Estudió con ahínco en el Emmanuel College de la Universidad de Cambridge, llamada la “Escuela de los Santos”, porque allí recibió su educación universitaria un número elevado de los llamados Puritanos, o teólogos evangélicos reformados del siglo XVII


Siga leyendo …

Puedes seguirnos en WhatsApp, Instagram,Messenger,Facebook, Telegram o Youtube. También puede suscribirse a nuestro boletín por correo electrónico.


No olvides compartir ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× Recibe nuestros artículos