No olvides compartir ...

Por: David Wilkerson

En su primera carta a la iglesia, Pedro habla claramente de los últimos tiempos: “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados” (1 Pedro 4:7-8).

Pedro también menciona los últimos días en su segunda carta, donde le dice a la iglesia: “sabiendo que en breve debo abandonar el cuerpo” (2 Pedro 1:14). Él está diciendo, en otras palabras: “Dios me ha mostrado que mi tiempo en la tierra es corto”.

MENSAJE DE ADVERTENCIA DE PEDRO

El mensaje de Pedro está dirigido a la Iglesia del Nuevo Testamento, tanto a aquella de los tiempos en que escribió como a cada generación futura de creyentes. Es un mensaje de advertencia, ya que Pedro profetiza lo siguiente:

“Pero…habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras” (2 Pedro 2:1).

“En los postreros días vendrán burladores, andando según sus propias concupiscencias, y diciendo: ¿Dónde está la promesa de su advenimiento? Porque desde el día en que los padres durmieron, todas las cosas permanecen así como desde el principio de la creación” (2 Pedro 3:3-4).

“Aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores” (2 Pedro 2:10).

APRESURÁNDOSE EL DÍA

“Pero el día del Señor vendrá como ladrón en la noche” (2 Pedro 3:10).

“Puesto que todas estas cosas han de ser deshechas, ¡cómo no debéis vosotros andar en santa y piadosa manera de vivir, esperando y apresurándoos para la venida del día de Dios, en el cual los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán! ” (2 Pedro 3:11–12).



No olvides compartir ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

× Recibe nuestros artículos