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Por: Thomas Watson

Cuídate de dormitar cuando oyes la Palabra, pues esto manifiesta mucha irreverencia. ¡Cuán despiertos están muchos en el mundo, pero cuán somnolientos en el culto a Dios! […]. Cuando se predica la Palabra, ¿no se os parte el pan de vida? ¿Y se dormirá el hombre ante su comida? ¿Qué es peor, ausentarse del sermón o dormirse en el mismo?

No niego que un hijo de Dios pueda a veces, por la debilidad e indisposición del cuerpo, quedarse dormido en un sermón, pero esto no es voluntario ni común. El sol puede estar en un eclipse, pero no a menudo. Si el sueño es la costumbre y se permite, es una mala señal y una profanación de la ordenanza. Un buen remedio contra la somnolencia es tener una dieta moderada ese día. Quienes satisfacen demasiado su apetito el sabbat están en mejores condiciones de dormir en un sofá que de orar en el templo.

*Thomas Watson. Predicador Puritano inglés, del que se ignora su genealogía y la fecha de su nacimiento. Estudió con ahínco en el Emmanuel College de la Universidad de Cambridge, llamada la “Escuela de los Santos”, porque allí recibió su educación universitaria un número elevado de los llamados Puritanos, o teólogos evangélicos reformados del siglo XVII


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