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El mundo en línea, está lleno de tentaciones y trampas, que pueden alejarnos de Dios, y de su voluntad para nuestras vidas.

A menudo, nos dejamos llevar por lo que vemos, leemos o hacemos en Internet, sin darnos cuenta de que estamos cayendo, en pecados que nos dañan a nosotros mismos, y a los demás.

Aquí hay 10 pecados en línea, que todos aparentemente aceptamos, pero que debemos evitar, y confesar:

1. La codicia: Cuando navegamos por Internet, podemos sentirnos atraídos, por las ofertas, los anuncios, y las imágenes que nos hacen desear cosas, que no necesitamos, o que no podemos pagar.

La codicia, nos hace insatisfechos con lo que tenemos, y nos hace olvidar que Dios, es nuestra fuente de provisión, y contentamiento. (Hebreos 13:5)

2. La envidia: Cuando vemos las redes sociales de otras personas, podemos sentirnos celosos, de sus vidas, sus logros, sus relaciones, o su apariencia.

La envidia, nos hace compararnos con los demás, y nos hace sentir inferiores o amargados. La envidia, nos impide celebrar las bendiciones de Dios en los demás, y reconocer las nuestras. (Proverbios 14:30)

3. La pereza: Cuando pasamos demasiado tiempo en Internet, podemos descuidar nuestras responsabilidades, nuestros compromisos, y nuestras prioridades. La pereza, nos hace desperdiciar el tiempo, y los talentos que Dios nos ha dado, y nos hace perder oportunidades de servirle, y honrarle.

 La pereza, nos impide crecer espiritualmente, y madurar como cristianos. (Proverbios 6:6-11)

4. La ira: Cuando nos involucramos en discusiones, debates o controversias en línea, podemos sentirnos enojados, ofendidos o frustrados por las opiniones, los comentarios, o las actitudes de los demás.

La ira, nos hace reaccionar de forma impulsiva, agresiva o vengativa, y nos hace decir o hacer cosas, que hieren a los demás, y a nosotros mismos. La ira nos impide mostrar el amor, la gracia, y la misericordia de Dios. (Efesios 4:26-27)

5. La mentira: Cuando nos comunicamos en línea, podemos mentir, exagerar, o engañar sobre quiénes somos, qué hacemos, o qué pensamos.

La mentira, nos hace crear una falsa imagen, de nosotros mismos, y nos hace perder la confianza, y el respeto de los demás. La mentira nos impide ser auténticos, transparentes, y honestos. (Colosenses 3:9-10)

6. La lujuria: Cuando buscamos o consumimos contenido sexualmente, explícito o inapropiado en Internet, podemos sentirnos excitados, satisfechos o adictos.

La lujuria, nos hace desear lo que no es nuestro, y nos hace deshonrar a Dios, y a nuestros cuerpos. La lujuria nos impide tener una sexualidad pura, santa y saludable. (1 Corintios 6:18-20)

7. La gula: Cuando usamos Internet, como una forma de escapar, de aliviar el estrés, o de llenar un vacío, podemos excedernos en el entretenimiento, la información, o la diversión.

La gula, nos hace depender de lo que nos ofrece Internet, y nos hace olvidar de lo que nos ofrece Dios. La gula nos impide tener un equilibrio, una moderación, y una disciplina. (Filipenses 4:5)

8. La soberbia: Cuando nos sentimos orgullosos, arrogantes, o superiores por lo que sabemos, lo que podemos, o lo que tenemos en Internet, podemos mirar con desprecio, con burla o con indiferencia, a los demás.

La soberbia, nos hace creer que somos mejores, que los demás, y nos hace olvidar que todo lo que somos, y tenemos es por la gracia de Dios. La soberbia nos impide ser humildes, agradecidos, y serviciales. (Proverbios 16:18)

9. La idolatría: Cuando ponemos a Internet, o a lo que hay en él por encima de Dios, o de lo que él quiere para nosotros, podemos adorar, amar o servir, a lo que no es digno de nuestra devoción, de nuestro afecto, o de nuestra obediencia.

La idolatría, nos hace apartarnos de Dios, y de su palabra, y nos hace seguir a otros dioses, y a otras voces. La idolatría nos impide tener una relación íntima, personal y verdadera con Dios. (Éxodo 20:3-6)

20. El robo: Cuando tomamos o usamos, lo que no es nuestro, o lo que no tenemos permiso de usar en Internet, podemos beneficiarnos, aprovecharnos o perjudicar, a los demás.

El robo, nos hace violar los derechos, las propiedades, o las obras de los demás, y nos hace perder la integridad, y el testimonio. El robo nos impide ser generosos, justos, y respetuosos. (Éxodo 20:15)

Estos son algunos de los pecados en línea, que todos aparentemente aceptamos, pero que debemos evitar, y confesar. Dios nos llama a vivir una vida santa, tanto en el mundo real, como en el virtual.

Artículo por: Crosswalk.com. Foto de LinkedIn Sales Solutions en Unsplash


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