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Por: Max Damián

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por sentimientos de tristeza, pérdida de interés en las actividades, falta de energía, dificultad para dormir, pérdida o aumento del apetito.

Es un trastorno complejo que puede afectar tanto a la salud mental como física, y puede ser causado por una combinación de factores genéticos, ambientales, psicológicos y sociales.

Aunque la Biblia no habla literalmente sobre la depresión, si hace mención sobre el sufrimiento, la tristeza, la ansiedad y otros estados emocionales que pueden ser similares a la depresión.

Y para poder luchar en contra de esta enfermedad que se acrecienta más en los últimos años, aquí hay una lista de versículos bíblicos que ofrecen consuelo y esperanza.

¿Quieres conocerlos? Pues vamos a ello.

1. Salmos 18:6

En la angustia invoqué al Señor, y clamé a mi Dios; desde su templo oyó mi voz, y mi clamor llegó delante de él a sus oídos.

2. Jeremías 29:11

Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.

3. Salmo 34:18

El Señor está cerca de los que tienen quebrantado el corazón, y salva a los que tienen espíritu abatido.

4. Isaías 41:10

No temas, porque Yo estoy contigo; no te desalientes, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré, ciertamente te ayudaré, sí, te sostendré con la diestra de Mi justicia.

5. Salmos 30:11

Tú has cambiado mi lamento en danza; has desatado mi ropa de luto y me has ceñido de alegría.

6. Salmos 37:23-24

Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y el Señor se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene su mano.

7. Deuteronomio 31:8

El Señor irá delante de ti; Él estará contigo, no te dejará ni te desamparará; no temas ni te acobardes.

8. Proverbios 15:13

El corazón gozoso alegra el rostro, pero en la tristeza del corazón se quebranta el espíritu.

9. 1 Pedro 4:12-13

Amados, no se sorprendan del fuego de prueba que en medio de ustedes ha venido para probarlos, como si alguna cosa extraña les estuviera aconteciendo. Antes bien, en la medida en que comparten los padecimientos de Cristo, regocíjense, para que también en la revelación de Su gloria se regocijen con gran alegría.

10. Salmos 3:3

Pero Tú, oh Señor, eres escudo en derredor mío, mi gloria, y el que levanta mi cabeza.

11. Isaías 40:31

Pero los que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas. Se remontarán con alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.

12. Salmos 27:1

El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme?

13. Salmos 126:5

Los que siembran con lágrimas, con regocijo segarán.

14. Salmos 18:2

El Señor es mi roca, mi fortaleza y mi libertador; mi Dios es mi roca, en quien me refugio. Él es mi escudo, el poder que me salva, mi torre protectora.

15. Juan 10:10

El ladrón solo viene para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.

16. Romanos 8:38-39

Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

17. 1 Pedro 5:6-7

Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él los exalte a su debido tiempo, echando toda su ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de ustedes.

18. Salmos 42:11

¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!

19. Salmos 32:10

Muchos son los dolores del impío, pero al que confía en el Señor, la misericordia lo rodeará.

20. 2 Corintios 1:3-4

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que también nosotros podamos consolar a los que están en cualquier aflicción, dándoles el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios.

21. Juan 16:33

Estas cosas les he hablado para que en mí tengan paz. En el mundo tienen tribulación; pero confíen, Yo he vencido al mundo.

22. Salmos 34:17-18

Claman los justos, y el Señor los oye y los libra de todas sus angustias. Cercano está el Señor a los quebrantados de corazón, y salva a los abatidos de espíritu.

23. Mateo 11:28

Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar.

24. Salmos 30:5

Porque su ira es solo por un momento, pero su favor es por toda una vida. El llanto puede durar toda la noche, pero a la mañana vendrá el grito de alegría.

25. Salmos 9:9

El Señor será también baluarte para el oprimido, baluarte en tiempos de angustia.

26. Josué 1:9

¿No te lo he ordenado Yo? ¡Sé fuerte y valiente! No temas ni te acobardes, porque el Señor tu Dios estará contigo dondequiera que vayas.

27. Romanos 15:13

Y el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en el creer, para que abunden en esperanza por el poder del Espíritu Santo.

28. Salmos 23:4

Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.

29. Proverbios 12:25

La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, pero la buena palabra lo alegra.

30. Colosenses 3:15

Que la paz de Cristo reine en sus corazones, a la cual en verdad fueron llamados en un solo cuerpo; y sean agradecidos.

31. Mateo 6:34

Por tanto, no se preocupen por el día de mañana; porque el día de mañana se cuidará de sí mismo. Bástenle a cada día sus propios problemas.

32. Filipenses 4:6-7

Por nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.

Finalmente

Como has visto, la Biblia ofrece esperanza y consuelo para aquellos que luchan contra la depresión.

Si bien es cierto la ayuda profesional sirve en estos casos, no podemos negar que la ayuda espiritual es mucho más asertiva en el alivio de la depresión.

Y aunque el mundo no lo ve de esta forma, quienes creemos en Dios tenemos la certeza de que Él nos provee una buena salud emocional.

¿No lo crees así? Pues te invito a entregar tu vida al Señor y verás como depresión o ansiedad se quitan para siempre.

Y bueno, hemos llegado al final del artículo de hoy. Espero haya sido de bendición y esperanzador para tu vida.

Si tienes alguna opinión o recomendación de algún otro versículo bíblico, házmelo saber abajo en los comentarios.

Publicado originalmente aquí.


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