No olvides compartir con tus amigos ....

Por: Juan Calvino.

Este artículo forma parte de la serie: 365 días con Juan Calvino.

Tomó, pues, Jehová Dios al hombre, y lo puso en el huerto de Edén, para que lo labrara y lo guardase. Génesis 2:15

LECTURA ADICIONAL RECOMENDADA: Mateo 25:14-30

Ahora Moisés nos dice que la tierra se entregó al ser humano a condición de que la cultivara. Cabe deducir, pues, que el ser humano fue creado para que se dedicara al trabajo y no permaneciera ocioso.

Ciertamente, el trabajo se concibió como algo placentero y grato, libre por entero de cansancio y malestar. Dado que Dios había dispuesto que el ser humano cultivara la tierra, también condenaba todo reposo indolente. Nada hay más contra natura que pasarse la vida comiendo, bebiendo y durmiendo sin trabajo que hacer.

Afirma Moisés que a Adán se le entregó la custodia del huerto. Tal cosa muestra que poseemos todas las cosas que Dios nos ha entregado a condición de que nos contentemos con utilizarlas de forma frugal y moderada, y de que cuidemos lo restante.

Que el dueño de un terreno disfrute de su cosecha anual sin permitir que la tierra resulte perjudicada por su negligencia. Que trabaje para dejarla en herencia a sus descendientes en el mismo estado que la recibió o mejor cuidada si cabe. Que se alimente de su fruto de tal forma que no la agote por el exceso de lujo ni la perjudique o destruya por negligencia. Y no solo eso, que cada uno de nosotros se considere un mayordomo de Dios en todo lo que posea para demostrar economía e inteligencia con todas las buenas cosas que Dios nos ha dado. Obrando así, no nos comportaremos de forma disoluta ni corromperemos por una utilización indebida aquello que Dios nos exige que protejamos.

MEDITACIÓN: Trabajar con ahínco es un don de Dios, no una maldición del pecado. Gocémonos, pues, en el trabajo bien hecho. El trabajo diligente y meticuloso glorifica a nuestro Creador al cumplir una parte importante de su voluntad para el género humano. ¿Trabajas <<para Dios>> o <<para los hombres>>?

ARTÍCULO DE INTERÉS → Las provisiones de Dios en la naturaleza – Juan Calvino

*Juan Calvino (1509-1564) fue un reformador francés, pastor y teólogo, considerado entre los más grandes reformadores protestantes, lea más de su biografía en este enlace.

Tomado de «365 días con Juan Calvino«, lecturas seleccionadas y editadas por Joel Beeke, puedes adquirirlo en este enlace.  Foto de Jametlene Reskp en Unsplash


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *