No olvides compartir con tus amigos ....

Por: Martyn Lloyd Jones.

Mateo 6:2-4: 2 Cuando, pues, des limosna, no hagas tocar trompeta delante de ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser alabados por los hombres; de cierto os digo que ya tienen su recompensa. 3 Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha, 4 para que sea tu limosna en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.

No anuncies a otros de ninguna forma lo que estás haciendo. Ni siquiera te lo anuncies a ti mismo. El Señor no se detiene en decir que no has de hacer sonar trompeta delante de ti para anunciarlo al mundo, sino que ni siquiera te lo anuncias a ti mismo: «No sepa tu izquierda lo que hace tu derecha«. Cuando has hecho algo en secreto, no tomas tu librito y apuntas: «Bien, he hecho esto. Por supuesto, no se lo he contado a nadie». Nuestro Señor, en esencia, está diciendo: «No guardes ningún registro en absoluto, no lleves libros de cuentas espirituales, no mantengas cuentas de pérdidas y ganancias en tu vida, no escribas un diario en ese sentido; simplemente olvídate».

¿Cuál es el resultado de esto? es glorioso. Así lo expresa el Señor. Él te dice: «No debes llevar las cuentas, Dios es el que se encarga de eso. Él ve todo y registra todo, y ¿sabes lo que hará? Te recompensará en público». Si simplemente olvidamos todo y lo hacemos todo para agradarle a Él, acabaremos viendo que Dios lleva la cuenta. Nada de lo que hemos hecho será olvidado; nuestros más pequeños actos serán recordados. ¿Recuerdas lo que dijo en Mateo 24? «cuando estuve en la cárcel me visitasteis», y ellos dirán «¿Cuándo hicimos esto? No somos conscientes de haberlo hecho». «Por supuesto que lo hicisteis», responderá Él, «Está aquí en el libro».

Él lleva los libros. Hemos dejarle los libros a Él. «Ya sabes», dice Él, «Lo hiciste en secreto, te recompensaré en público. Puede que no te recompense abiertamente en este mundo, pero tan cierto como que estás vivo, te recompensaré abiertamente en el Gran Día, cuando el gran libro sea abierto y diga: Bien, buen siervo y fiel, entra en el gozo de tu Señor».

ARTÍCULO DE INTERÉS → Creyentes temporales – Martyn Lloyd Jones

*David Martyn LloydJones fue un ministro y médico muy influyente en el ala reformada del movimiento evangélico del siglo XX. Foto de Mikołaj en Unsplash


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *