No olvides compartir con tus amigos ....

Por: Jeremiah Burroughs*

Juan 1:16: Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

Las almas con hambre de justicia pueden alentarse porque esto es un síntoma de vida espiritual. Es síntoma de que, como mínimo, eres un bebé nacido de nuevo. ¿Por qué tienes hambre? ¿Acaso no es porque anhelas crecer y tener más poder sobre tus pecados y servir al Señor en santidad? También es síntoma de un cristiano que está creciendo. Así como un buen apetito por la comida es síntoma de salud física, un deseo por tener más justicia es síntoma de salud espiritual. Los deseos de otros están taponados por los de la carne, el mundo, por preferencias, honores, riquezas y placeres.

Cristo ofrece una fuente infinita de gracia para satisfacer las almas pobres. Existe suficiente pan en la casa de tu Padre celestial para las almas con hambre. Los deseos de las almas hambrientas vienen del Espíritu Santo mismo, y el Padre entiende el significado de los deseos del Espíritu. No hay nada en el mundo que Dios desee conceder con mayor generosidad que la justicia, por tanto ¡sus deseos concuerdan con los nuestros! El deseo de Dios porque venzas el pecado y le sirvas en santidad se encuentra con tu deseo por tener santidad personal. Si Dios escucha a los cuervos que le claman por comida, ¿no llenará al alma hambrienta? ¿No debe nuestro deseo por la gracia del Espíritu ser satisfecho para que podamos llevar la imagen de Dios? Si hemos de alimentar a nuestros enemigos, ¿Acaso Dios, que es la fuente infinita de toda misericordia, no dará a sus hijos que tienen hambre y sed de alimento espiritual? Esta hambre y sed hará que te conviertas en un cristiano que ora. La oración que viene de un alma que tiene hambre, vale más que cien oraciones dichas solamente de memoria. Viene un tiempo en el que Jesucristo satisfará tu alma de inmediato. Con agradecimiento disfrutamos de la gracia presente, pero en el cielo ¡Tendremos inmediata satisfacción!

ARTÍCULO RELACIONADO → [MEDITACIONES PURITANAS] Justicia que aparta el temor

*Jeremiah Burroughs fue un congregacionalista inglés y un conocido predicador puritano


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *