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Por: Nancy Leigh DeMoss 

Este artículo forma parte del devocional «Un lugar apacible«

…para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre
interior por su Espíritu (Ef. 3:16)

EN EL FONDO DE LA TIERRA HAY ENORMES RIQUEZAS que aún no se han descubierto. Algunos expertos estiman que tesoros sumergidos bajo el agua, en un valor de seis billones de dólares, yacen sin explorarse, dispersos en las oscuras profundidades oceánicas del globo terráqueo. La mina de oro más profunda del mundo, ubicada cerca de Johannesburgo, Sudáfrica, que se extiende hasta casi cuatro kilómetros por debajo de la tierra, ha producido más de cien millones de onzas de oro puro —tres mil toneladas— desde que comenzaron las operaciones mineras. La mina Driefontein emplea casi 17.000 personas que trabajan en turnos sucesivos durante las 24 horas de cada día, para recoger oro de la tierra.

Y todavía hay más; se espera que esta mina produzca al menos veintinueve toneladas al año, durante los próximos veinte años. Sin embargo, las riquezas de Dios son aún más profundas. La Biblia habla de las “riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad” (Ro. 2:4), las “riquezas de su gloria” (9:23) y las “riquezas de su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia” (Ef. 1:7-8). Sin embargo, a diferencia de las riquezas del fondo del océano, que podrían recolectarse por completo si alguien supiera cómo localizarlas —a diferencia de las riquezas de una mina de oro que se extraen hasta que finalmente no hay más— el oro en las minas de Dios nunca se acaba. Es ilimitado. Inextinguible.

Dios nunca experimentará una quiebra o incertidumbre económica. En cambio, las Escrituras prometen que Él “suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús” (Fil. 4:19). Su provisión siempre disponible nunca excederá o sobrepasará el presupuesto del Altísimo. Más bien, Él seguirá prodigando sobre tu vida sus insondables recursos. Cualquiera que sea tu necesidad, cualquiera que sea el déficit, las riquezas de Dios siempre son más de lo que necesitas.

¿Qué necesidades tienes en este momento? ¿Cuáles son algunas de las “riquezas” que Él ha prometido darte para suplir tus necesidades?

ARTÍCULO DE INTERÉS → Lo primero – Nancy Leigh DeMoss 

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*Nancy Leigh DeMoss es una autora y predicadora cristiana estadounidense. A la vez es anfitriona de los programas de radio Revive Our Hearts («Aviva Nuestros Corazones«) 


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