No olvides compartir con tus amigos ....

Por: Elizabeth George

¿Cómo aprendiste la hospitalidad? ¿Invitaba tu madre a amigos y conocidos para cenar? ¿Estaba tu casa abierta cuando tus amigos necesitaban un lugar seguro donde conversar y reír? ¡Ese es un gran legado de amor! ¿Lo comunicas también a tus hijos? Hebreos 13:2 dice: “No se olviden de practicar la hospitalidad”. Hay un dicho sabio: “El amor tiene manos para ayudar a otros. Tiene pies para acudir al pobre y al menesteroso.

Tiene ojos para ver la miseria y la necesidad. Tiene oídos para oír los suspiros y sollozos”. Ora pidiendo un corazón que se interese en los demás, unos ojos que vean, un alma compasiva, recursos para proveer y compartir, manos abiertas y energía para servir. Pide a Dios que obre en ti y abra tu corazón y tu hogar a quienes lo necesitan.

Dios, por favor, obra en mí y en mi corazón para que mi hogar y mi vida estén dispuestos a servir a otros. No dejes que me aferre a mis posesiones o bendiciones. Quiero ser una bendición para ti y para mi familia. Ayúdame a demostrar a mis hijos cómo dar, amar y tener fe.

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