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Por: Zane Pratt

Este artículo es parte de la serie 10 cosas que debe saber .

El islam es una religión de rápido crecimiento, especialmente en el mundo occidental. Los cristianos necesitan cada vez más estar apercibidos del islam, y más importante aún, necesitan saber cómo atraer a sus seguidores hacia el evangelio de Jesucristo. He aquí hay diez cosas que aprendí sobre el islam durante mis 20 años como misionero en un país de mayoría musulmana.

1. “Musulmán” y “árabe” no son la misma cosa.

“Musulmán” es un término religioso. Un musulmán es una persona adherida a la religión del islam. Por el contrario, “Árabe” es un término étnico-lingüístico. Un árabe es un miembro del grupo étnico de personas que hablan el idioma árabe. Es cierto que el islam se originó entre los árabes y que el Corán fue escrito en árabe. Sin embargo, algunos árabes han sido históricamente parte de las antiguas iglesias cristianas ortodoxas. Por otro lado, el islam se extendió mucho más allá del mundo árabe y en la actualidad la mayoría de los musulmanes no son árabes. Esto incluye a los turcos, kurdos, iraníes, paquistaníes, musulmanes del sur de Asia, malayos e indonesios. Casi todos ellos son musulmanes, pero ninguno de ellos árabe.

2. La palabra “islam” significa sumisión.

Un musulmán es una persona que se somete a Dios. La concepción islámica de quién es Dios, cómo debe ser adorado y cómo debe ser servido se basa en las enseñanzas de Mahoma. Así dice el credo islámico: “No hay más Dios que Dios, y Mahoma es su profeta”.

3. Hay dos grandes denominaciones musulmanas.

Las dos principales denominaciones de los musulmanes son los sunitas y los chiítas. Los sunitas son la gran mayoría, contabilizando el 85% de todos los musulmanes. La ruptura entre estos dos grupos se produjo durante la primera generación, después de la muerte de Mahoma, y se basó en una disputa sobre quién habría de tener éxito como líder de la comunidad islámica.

4. La teología islámica podría resumirse como la creencia en un solo Dios, en sus profetas, sus libros, sus ángeles, sus decretos, y el juicio final.

El islam enseña que los seres humanos nacen espiritualmente neutros, perfectamente capaces de obedecer por completo los requerimientos de Dios, manteniéndose de esa forma incluso después de que han pecado personalmente. La necesidad de la humanidad, por ende, no es la salvación, sino la instrucción. Por lo tanto el islam tiene profetas, pero no tiene un Salvador.

5. El islam enseña que Jesús fue un gran profeta.

El islam afirma que Jesús nació de una virgen, que vivió una vida sin pecado, que realizó grandes milagros, y que Él vendrá de nuevo al final de la historia. Incluso, a Jesús se le llama “palabra que proviene de Dios”. Sin embargo niega explícitamente la deidad de Cristo y repudia el título de “Hijo de Dios”, tildándolo de blasfemo. También (según la opinión de la mayoría) niega que murió en la cruz, alegando que el rostro de Jesús se impuso a otra persona que luego fue crucificada y que Jesús fue llevado al cielo sin probar la muerte. El islam niega de manera explícita la posibilidad de la expiación sustitutiva.

6. La práctica islámica puede ser resumida en los cinco pilares del Islam.

Estos se componen de la confesión de fe (“No hay más Dios que Dios, y Mahoma es su profeta”), la oración (las oraciones rituales, recitadas en árabe cinco veces al día, mirando hacia la Meca, mientras se realizan un conjunto prescrito de inclinaciones, posición de rodillas y postraciones), limosnas (aceptadas como impuestos en algunos países oficialmente islámicos), ayuno (el mes lunar del Ramadán durante el cual los creyentes musulmanes ayunan durante el día, pero pueden comer mientras es de noche), y la peregrinación (el Hajj, o peregrinación a La Meca que todo creyente musulmán debe hacer una vez en su vida).

7. La inmensa mayoría de los musulmanes no son terroristas.

De hecho, la ley religiosa islámica ordinaria prohíbe el asesinato intencional de personas no combatientes en batalla. También prohíbe el suicidio. Es una pequeña minoría de personas la que permite estas cosas, así como es una pequeña minoría la que se dedica a actividades terroristas.

8. Los musulmanes pueden ser de las personas más agradables y hospitalarias del mundo.

Ellos son buenos vecinos y grandes amigos. Ningún cristiano debería tener miedo de construir una relación con un musulmán.

9. Los musulmanes necesitan salvación a través de Jesucristo.

Están perdidos, exactamente igual que cualquier otro no-cristiano (ni más ni menos que nadie). Por otra parte, hay musulmanes vienen a la fe por medio de Jesucristo. Por lo general toma tiempo, así como la exposición prolongada a la Palabra de Dios y a la vida de los cristianos. Los musulmanes están viniendo a la fe hoy en día más que en cualquier otro momento de la historia.

10. Dios ama a los musulmanes y así debemos hacerlo nosotros (incluso aquellos pocos que son nuestros enemigos).

Debemos amarlos lo suficiente como para hacernos amigos de ellos, amarlos lo suficiente para darles la bienvenida en nuestras casas y amarlos lo suficiente para compartir el evangelio con ellos.

Este artículo fue publicado originalmente el 4 de julio 2013 para The Gospel Coalition. Traducido por Omar Jarillo.

Zane Pratt vivió y trabajó durante 20 años en Asia Central antes de regresar brevemente a los Estados Unidos para enseñar en Southern Seminary en Louisville, Kentucky. Él y su esposa Catherine se encuentran actualmente en el proceso de retorno al servicio en Asia.

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